En un mundo que parece ir más rápido que nunca, donde las estructuras sociales y los modelos preestablecidos parecen inmutables, la búsqueda de nuevas formas de ser y vivir cobra especial relevancia. Este artículo se adentra en el concepto de «devenir» como lo propuso Félix Guattari, un filósofo que revolucionó la teoría del deseo y la creación artística. A través de ejemplos concretos, exploraremos cómo este concepto puede transformar no solo nuestra comprensión del cambio, sino también nuestras vidas cotidianas.
El objetivo principal es presentar a Guattari y su obra, destacando cómo el «devenir» se presenta como un proceso dinámico que va más allá de la mera adaptación o imitación. A través de ejemplos prácticos, veremos cómo este concepto puede aplicarse en diversos ámbitos, desde la educación hasta la vida laboral, para promover una transformación constante que nos permita vivir vidas más auténticas y contribuir al desarrollo de un mundo más creativo y diverso.
Félix Guattari y el concepto de «devenir»

Félix Guattari fue un filósofo italiano que desarrolló una teoría del deseo que desafió las estructuras sociales establecidas. Su obra, especialmente su libro «Anti-Oposición», es fundamental para entender este concepto. En lugar de enfocarse en lo que somos, Guattari propone que el «devenir» es un proceso dinámico que implica la creación de nuevas posibilidades y relaciones entre individuos y instituciones.
En su filosofía, la «destrucción creativa» juega un papel crucial. Esta acción no se refiere a destruir objetos materiales, sino más bien a romper con las estructuras preestablecidas para abrirse a nuevas posibilidades. A través de esta destrucción creativa, podemos transformar nuestras vidas y contribuir al cambio social.
La transformación como motor del cambio

El concepto de «devenir» se diferencia de otros conceptos como «ser» o «estar». Mientras que «ser» implica una identidad fija, el «devenir» sugiere un proceso continuo de transformación. En otras palabras, no somos simplemente quienes somos, sino quienes estamos en constante cambio y evolución.
Este proceso de «devenir» es fundamental para entender cómo las sociedades cambian a lo largo del tiempo. Las estructuras sociales y políticas que dominan la vida cotidiana son constantemente desafiadas por nuevas ideas y necesidades. Por ello, el «devenir» se convierte en un motor esencial para adaptarse a estos cambios y construir un futuro más justo y equitativo.
Destrucción creativa y creación artística
La «destrucción creativa», como la propone Guattari, es una herramienta fundamental para transformar nuestras vidas. Al destruir lo preestablecido, abrimos paso a nuevas posibilidades que pueden llevarnos a descubrir quiénes somos realmente. Esta acción no implica necesariamente romper con todo lo que hemos conocido, sino más bien reinterpretarlo desde una nueva perspectiva.
En el ámbito artístico, la destrucción creativa es un proceso fundamental para la creación artística. A través de técnicas como el collage o la performance, los artistas desafían las convenciones artísticas y crean nuevas formas de expresión. Al destruir lo preestablecido, los artistas abren paso a nuevas posibilidades que pueden inspirar a otros a hacer lo mismo.
El «devenir» en acción: ejemplos prácticos
El concepto de «devenir» tiene implicaciones prácticas en diversos ámbitos. En la educación, por ejemplo, se puede utilizar para promover un aprendizaje activo que fomente la creatividad y la transformación personal. Al enfocar el aprendizaje en la creación de nuevos conocimientos, los estudiantes desarrollan habilidades que les permitan adaptarse a los cambios constantes del mundo laboral.
En el ámbito laboral, la comprensión del «devenir» puede ayudar a las empresas a adaptarse a los cambios constantes del mercado. En un mundo donde las estructuras tradicionales parecen cada vez menos relevantes, las empresas que puedan adaptarse a estas nuevas realidades tendrán más éxito a largo plazo.
Educación, creatividad y adaptación al cambio
La educación es un espacio ideal para promover el «devenir». Al enseñar a los estudiantes a cuestionar lo establecido y a buscar nuevas formas de hacer cosas, estamos preparando a la próxima generación para afrontar los desafíos del futuro. La creatividad es una habilidad esencial en este proceso, ya que permite a los individuos encontrar soluciones innovadoras a problemas complejos.
En un mundo donde las estructuras sociales y políticas parecen inmutables, el «devenir» se convierte en un motor fundamental para construir un futuro más justo y equitativo. Al aceptar la posibilidad de transformación constante, las personas pueden vivir vidas más auténticas y contribuir al desarrollo de un mundo más creativo y diverso.



